“Tan extraordinario que es casi increíble”. Estas fueron las palabras que utilizó el divulgar científico David Attenborough para describir Lord Howe Island, una isla situada en el mar de Tasmania perteneciente a Australia. Y lo cierto es que no se equivocaba, porque este lugar es un auténtico paraíso terrenal donde conviven numerosas especies endémicas, al no haberse encontrado nunca en un continente. ¡Y no solo eso! Estamos hablando de un territorio prácticamente virgen con una espectacular topografía de abruptas y verdes montañas, escarpadas laderas y playas de aguas turquesas de auténtica belleza.

LordHowellSUP¿Quieres descubrir más a fondo esta impresionante isla australiana? ¡Pues solo tienes que acompañarnos!

De origen volcánico, la Isla de Lord Howe se encuentra a unos 600 kilómetros al este de Australia. De hecho, está a menos de dos horas en avión desde Sídney o Brisbane. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1982, esta isla fue una de las últimas de la Tierra en ser descubiertas. Concretamente, fueron conquistadas por el teniente Henry Lidgbird Hall en 1788.

Más allá de su espectacular topografía, lo que más llama la atención deeste lugar es el número de especies endémicas. Lamentablemente, algunos de estos animales y plantas únicos están amenazas o, directamente, extintos. Entre las especies más raras se encuentra el Dryococelus australis, más conocido como el insecto palo de Lord Howe Island. Aunque los científicos pensaban que se había extinguido, hace unos años se descubrió una colonia en un islote cercano, por lo que se puso en marcha un programa para reproducirlo e introducirlos de nuevo en la Isla de Lord Howe. En cuanto a las plantas, la mitad son endémicas. También destacan sus arrecifes de coral y sus montes submarinos, además de la fauna y la flora que se encuentran en el fondo marino. Por eso, el snorkel y el submarinismo son dos de las actividades más practicadas en la isla.

Aislados de la vida moderna

Una de las cosas que más sorprende, y gusta, de la Isla de Lord Howe es que parece haberse quedado anclada en el pasado. Y es que aquí no podrás ver ni cableados eléctricos ni edificios altos. Además, el teléfono móvil no te hará falta porque no hay cobertura. Y como el acceso en coche está limitado, el mejor medio de transporte es la bicicleta. Eso sí, podrás disfrutar de todo tipo de comodidades: alojamientos de lujo, spas, restaurantes, campos de golf… También podrás practicar surf, kitesurf, kayak, navegación, senderismo, pesca deportiva o cicloturismo.